Saltar al contenido

consejos

El agua de Mallorca es muy dura: qué le hace a tu instalación

Antonio Valiente··4 min

En Mallorca la cal no es un problema estético. Es la causa silenciosa de que los termos duren menos, las calderas rindan peor y la grifería se sustituya antes de tiempo.

Si vives en Mallorca y has cambiado de termo antes de lo que esperabas, o has visto cómo la mampara de la ducha se vuelve opaca a los pocos meses, no es mala suerte ni un producto de limpieza que falla. Es la dureza del agua.

Por qué el agua de la isla lleva tanta cal

Mallorca se abastece en buena parte de acuíferos subterráneos. El subsuelo de la isla es mayoritariamente calizo: la Serra de Tramuntana, las Serres de Llevant y buena parte del Pla son roca caliza y dolomía. El agua de lluvia se infiltra, atraviesa esa roca durante años y, por el camino, disuelve carbonato cálcico y magnésico.

Ese es todo el mecanismo. El agua llega al grifo cargada de minerales que ha ido arrancando de la propia isla. No es un defecto del tratamiento ni una cuestión de calidad sanitaria: el agua es potable y apta para el consumo. Simplemente es dura.

Cómo se mide la dureza y cómo saber la de tu casa

La dureza se expresa habitualmente en grados franceses (°fH). La escala estándar es esta:

Dureza Grados franceses (°fH)
Muy blanda menos de 7
Blanda 7 – 14
Semidura 14 – 22
Dura 22 – 32
Muy dura más de 32

Buena parte de Mallorca se sitúa en los dos últimos tramos, pero el valor concreto varía de un municipio a otro e incluso entre barrios, porque depende del pozo o el acuífero que abastezca a esa red. Por eso no te fíes de una cifra general.

Para saber la tuya tienes dos vías fiables:

  • Consultar el análisis de tu suministradora. Las empresas de abastecimiento están obligadas a publicar la calidad del agua que distribuyen, y la dureza aparece en ese informe. En Palma es EMAYA; en otros municipios, el ayuntamiento o la concesionaria correspondiente.
  • Medirla en el propio grifo. Un kit de gotas cuesta muy poco, o te la medimos nosotros cuando vamos a valorar una instalación.

Qué le hace realmente la cal a tu casa

Cuando el agua dura se calienta, el carbonato cálcico precipita y se deposita en forma de costra. Y se calienta exactamente en los sitios que más caros salen de reparar.

El termo eléctrico es la víctima principal. La cal se acumula sobre la resistencia formando una capa que actúa como aislante térmico. La resistencia tiene que trabajar más tiempo y a más temperatura para calentar la misma agua, así que consume más y se degrada antes. Si tu termo tarda cada vez más en dar agua caliente, esta suele ser la razón.

En calderas y calentadores ocurre lo mismo en el intercambiador: pierden rendimiento de forma progresiva y acaban dando averías.

En la instalación, la incrustación reduce poco a poco la sección interior de las tuberías y castiga los mecanismos con partes móviles: llaves de paso que se agarrotan, cartuchos de grifo monomando que empiezan a gotear, válvulas de cisterna que no cierran bien.

En los electrodomésticos, lavadora y lavavajillas sufren igual que el termo, porque también calientan agua con una resistencia.

Y en el día a día: manchas blancas en mamparas y grifería que vuelven a aparecer a los pocos días, más consumo de detergente y suavizante, ropa que sale áspera.

Qué se puede hacer, y qué conviene saber antes de comprar

El descalcificador de intercambio iónico es la solución establecida. Trata toda el agua que entra en la vivienda: sustituye los iones de calcio y magnesio por sodio, de modo que ya no precipitan. Protege instalación, equipos y electrodomésticos. Requiere sal y una regeneración periódica.

La ósmosis inversa es otra cosa y resuelve otro problema: trata solo el agua de un punto, normalmente el fregadero, y produce agua de calidad para beber y cocinar. No protege la instalación.

Lo habitual es combinar ambos: descalcificador para la casa, ósmosis para beber.

Sobre los equipos magnéticos o electrónicos que se anuncian como alternativa sin sal y sin mantenimiento, conviene ser claro: no eliminan la dureza del agua, y su eficacia real es objeto de debate y no está respaldada por evidencia comparable a la del intercambio iónico. No son equivalentes a un descalcificador, aunque a veces se vendan como tal.

Dimensionar bien es la mitad del trabajo

Un descalcificador demasiado pequeño para la vivienda regenera constantemente y dispara el consumo de sal y de agua. Uno demasiado grande es dinero que no se aprovecha.

El cálculo correcto parte de dos datos: la dureza real de tu suministro y el consumo de la vivienda (esencialmente, cuántas personas viven en ella). Cualquiera que te ofrezca un equipo sin preguntarte ninguna de las dos cosas está vendiendo un catálogo, no una solución.

Cuándo compensa

Cuanto más dura sea el agua de tu zona y mayor sea el consumo, antes se recupera la inversión. La cuenta no sale solo del ahorro energético: sale sobre todo de alargar la vida del termo, la caldera, la lavadora y el lavavajillas, que son los equipos que la cal se lleva por delante.

Si acabas de reparar o sustituir un termo por incrustación, es el momento lógico de planteárselo: el equipo nuevo va a recibir exactamente la misma agua que estropeó el anterior.

Servicio relacionado

Descalcificación en Mallorca

AV Instalaciones instala descalcificadores y equipos de ósmosis inversa en toda Mallorca. El agua de la isla es de las más duras de España, con alto contenido en carbonato cálcico, lo que reduce la vida útil de calderas, termos, grifería y electrodomésticos si no se trata.

Ver el servicio

Preguntas frecuentes

¿Es dura el agua en Mallorca?

Sí. El agua de Mallorca es dura o muy dura en la mayor parte de la isla. La razón es geológica: el abastecimiento procede en gran medida de acuíferos subterráneos que atraviesan roca caliza, y el agua disuelve carbonato cálcico y magnésico a su paso. El valor exacto varía según el municipio y el acuífero que abastezca cada red.

¿Cómo puedo saber la dureza del agua de mi casa?

Hay dos formas fiables. La primera es consultar el análisis de calidad del agua que publica tu empresa suministradora, donde figura la dureza; en Palma es EMAYA. La segunda es medirla directamente en el grifo con un kit de gotas, que cuesta muy poco. La dureza se expresa en grados franceses: por encima de 32 °fH el agua se considera muy dura.

¿Un descalcificador quita la cal que ya se ha acumulado?

No. Un descalcificador evita que se sigan formando nuevas incrustaciones, pero no disuelve la cal ya depositada en tuberías, resistencias o intercambiadores. Por eso, cuando se instala en una vivienda con una instalación antigua, suele combinarse con la limpieza o sustitución de los elementos que ya estén afectados.

¿Funcionan los descalcificadores magnéticos sin sal?

Los equipos magnéticos y electrónicos no eliminan la dureza del agua: el calcio y el magnesio siguen presentes. Su eficacia real es objeto de debate y no cuenta con un respaldo comparable al del descalcificador de intercambio iónico, que es el sistema con eficacia demostrada. No son equipos equivalentes, aunque a veces se comercialicen como alternativa directa.

¿Necesitas ayuda con una instalación?

Presupuesto sin compromiso y respuesta el mismo día. Para urgencias, llámanos directamente.